In our previous article, we explored how children’s brains need regulation before learning can happen.
When children feel overwhelmed, stressed, or overstimulated, the thinking part of the brain has difficulty doing its job. This is why children may struggle to focus, follow directions, or solve problems in those moments.
The good news is that small, everyday strategies can help support your child’s nervous system. These simple practices help children regulate their bodies and emotions, creating the conditions the brain needs for learning.
Here are five simple things families can try at home.
1. Use Movement to Reset the Brain
Movement helps the nervous system settle and prepares the brain for learning. Children often regulate their bodies through physical activity. Short moments of movement can help release tension and bring the brain back to a more balanced state.
Try this:
- “Let’s do 10 jumps before we start homework.”
- “Can you help me carry these books to the table?”
- “Let’s stretch our arms and take a big breath.”
Even a few minutes of movement can help the brain reset.
2. Create Predictable Routines
Consistent routines help children feel safe and reduce stress. When children know what to expect, their brains spend less energy managing uncertainty.
Try this:
- Keep the same order each morning: wake up → get dressed → breakfast → backpack check.
- Use simple language: “First homework, then play.”
- Create a small visual checklist for daily routines.
3. Reduce Sensory Overload
A calmer environment helps children regulate their bodies and emotions.
Try this:
- Lower background noise like TV or music.
- Dim lights or move to a quieter room.
- Say: “Let’s take a short quiet break so your brain can rest.”
4. Start With Connection
Before correcting behavior, help your child feel understood and supported.
Try saying:
- “I can see this is really frustrating.”
- “I’m here with you.”
- “Let’s take a breath together.”
5. Guide After the Calm
Once your child’s body and emotions are calmer, that is the moment to teach, guide, or solve the problem together.
Try saying:
- “Now that we’re calmer, let’s figure this out together.”
- “What could we try next time?” Provide options, and if visuals are included, it becomes much more effective.
- “How can I help you solve this?”
You Are Part of Your Child’s Regulation System
One of the most powerful supports for helping children regulate is a calm and supportive adult. As a parent or caregiver, you are an essential part of your child’s regulation system.
Your presence, voice, and connection signal safety to your child’s nervous system. When children feel safe, their brains can return to a state where thinking, learning, and problem-solving are possible.
Neuroeducator Francisco Mora reminds us that “the brain only learns when it feels well.” Positive emotions and a sense of safety prepare the brain for learning.
Your calm becomes their calm. Over time, through this relationship, children learn how to regulate themselves.
Recommended Reading
-
Siegel, Daniel J., & Bryson, Tina Payne. The Whole-Brain Child.
-
Nelsen, Jane. Positive Discipline.
5 formas sencillas de ayudar a que el cerebro de su hijo esté listo para aprender
En nuestro artículo anterior hablamos sobre cómo el cerebro de los niños necesita regulación antes de que el aprendizaje pueda ocurrir.
Cuando los niños se sienten abrumados, estresados o sobre estimulados, la parte del cerebro que se encarga de pensar, concentrarse y resolver problemas tendrá dificultades para desempeñar sus funciones.
La buena noticia es que pequeñas estrategias en la vida diaria pueden ayudar a regular el sistema nervioso de los niños. Estas prácticas sencillas ayudan a que su cuerpo y sus emociones se calmen, creando las condiciones que el cerebro necesita para aprender.
Aquí compartimos cinco ideas simples que las familias pueden intentar en casa.
1. El Movimiento Ayuda a Reiniciar el Cerebro
El movimiento puede ayudar a que el sistema nervioso se calme y prepare al cerebro para aprender.
Muchos niños regulan su cuerpo mediante la actividad física. Unos momentos de movimiento pueden liberar la tensión y ayudar al cerebro a volver a un estado más equilibrado.
Puede intentar decir:
- “Vamos a hacer 10 saltos antes de empezar la tarea.”
- “¿Me ayudas a llevar estos libros a la mesa?”
- “Estiremos los brazos y tomemos una respiración profunda.”
2. Crear Rutinas Predecibles
Las rutinas ayudan a que los niños se sientan seguros y reducen el estrés. Cuando los niños saben qué esperar, su cerebro no tiene que gastar tanta energía manejando la incertidumbre.
Puede intentar:
- Mantener el mismo orden cada mañana:
- despertarse → vestirse → desayunar → revisar la mochila.
- Usar frases simples como:
- “Primero la tarea, después podemos jugar.”
- Crear una pequeña lista visual con los pasos de la rutina diaria.
La consistencia ayuda a que los niños se sientan más tranquilos y listos para aprender.
3. Reducir la Sobrecarga Sensorial
A veces los niños se sienten abrumados porque el ambiente a su alrededor tiene demasiados estímulos.
Un ambiente más tranquilo puede ayudar a que los niños regulen mejor su cuerpo y sus emociones.
Puede intentar:
- Bajar el volumen de la televisión o de la música.
- Disminuir la intensidad de las luces.
- Ir a un espacio más tranquilo por unos minutos.
También puede decir:
“Vamos a tomarnos un pequeño descanso tranquilo para que tu cerebro descanse.”
4. Conectar Antes de Corregir
Antes de corregir una conducta, es importante ayudar al niño a sentirse comprendido y apoyado.
Cuando los niños se sienten conectados con un adulto calmado, su sistema nervioso comienza a relajarse.
Puede intentar decir:
- “Veo que esto es muy frustrante.”
- “Estoy aquí contigo.”
- “Tomemos una respiración juntos.”
La conexión ayuda a que los niños salgan del modo de supervivencia y vuelvan a un estado en el que pueden aprender.
5. Guiar Después de la Calma
Una vez que el cuerpo y las emociones del niño están más tranquilos, ese es el momento ideal para enseñar, guiar o resolver el problema juntos.
El aprendizaje funciona mucho mejor cuando el cerebro ya está regulado.
Puede intentar decir:
- “Ahora que estamos más tranquilos, veamos cómo podemos resolver esto.”
- “¿Qué podríamos intentar la próxima vez?” Brinde opciones y, si incluye visuales, resulta mucho más efectivo.
- “¿Cómo puedo ayudarte?”
Estos momentos ayudan a que los niños desarrollen habilidades que usarán en el futuro.
Usted es una pieza importante en la regulación de su hijo
Uno de los apoyos más poderosos para ayudar a los niños a regularse es la presencia de un adulto calmado y comprensivo. Como padre o cuidador, usted es una parte esencial del sistema de regulación de su hijo.
Su presencia, su voz y su conexión envían señales de seguridad al sistema nervioso del niño. Cuando los niños se sienten seguros, su cerebro puede volver a un estado en el que pensar, aprender y resolver problemas resulten posibles.
El neuroeducador Francisco Mora nos recuerda que
“El cerebro solo aprende cuando se siente bien.”
Su calma se convierte en la calma de su hijo.
Con el tiempo, a través de estos momentos de conexión, los niños comienzan a desarrollar sus propias habilidades para regularse.
Lecturas Recomendadas
Siegel, Daniel J., & Bryson, Tina Payne.
El cerebro del niño.
Nelsen, Jane.
Disciplina Positiva.
